Respira, relájate y encuentra tu calma
En sexto grado podemos sentir alegría, emoción, nervios o preocupación por las tareas, los exámenes y nuestras relaciones con los compañeros. Todas las emociones son parte de la vida y aprender a reconocerlas nos ayuda a cuidar nuestra salud mental.
La respiración consciente y la relajación son herramientas sencillas que podemos practicar cuando necesitamos hacer una pausa.
1. ¿Qué es la meditación?
La meditación es una práctica que nos ayuda a prestar atención al momento presente. Podemos concentrarnos en nuestra respiración, escuchar sonidos tranquilos o notar cómo se siente nuestro cuerpo.
No se trata de dejar la mente completamente en blanco. Se trata de observar nuestros pensamientos con calma y volver a concentrarnos cuando nos distraemos.
2. Ejercicio de respiración para relajarnos
Puedes realizar este ejercicio durante unos minutos en un lugar tranquilo:
Siéntate en una posición cómoda y apoya los pies en el suelo.
Relaja los hombros y las manos.
Inhala suavemente por la nariz mientras cuentas mentalmente hasta cuatro.
Exhala despacio, sin forzar la respiración.
Repite varias veces a tu propio ritmo.
Si te distraes, vuelve a prestar atención a tu respiración.
Si sientes mareo o incomodidad, vuelve a respirar normalmente y detén el ejercicio.
3. ¿Cuándo podemos relajarnos?
Podemos practicar la respiración consciente en diferentes momentos:
Antes de un examen que nos pone nerviosos.
Después de un día con muchas actividades.
Cuando sentimos enojo o frustración.
Antes de dormir, como parte de una rutina tranquila.
Cuando necesitamos hacer una pausa para pensar antes de resolver un problema.
4. Otras formas de cuidar nuestra tranquilidad
Escuchar música que nos agrade.
Dibujar, pintar o escribir lo que sentimos.
Salir a caminar con un adulto.
Hablar con alguien de confianza.
Tomar descansos entre las tareas escolares.
La meditación puede ayudar a relajarnos, pero no sustituye la ayuda de un adulto de confianza o de un profesional cuando tenemos preocupaciones persistentes o nos sentimos muy mal.
Conclusión
Aprender a relajarnos nos ayuda a reconocer nuestras emociones y a responder con mayor calma ante algunas situaciones difíciles. Cada persona puede encontrar la actividad que mejor le funcione.


Comentarios
Publicar un comentario